HERRAMIENTAS VITALES 2. La Pregunta

Seguimos nuestra serie de conceptos útiles en momentos de cambio. Hoy lo hacemos con La Pregunta.

Es un recurso  que no siempre sabemos emplear de la mejor forma, sin embargo se trata de una técnica que, en nuestras vidas, utilizamos de manera espontánea.
Está íntimamente relacionada con la curiosidad, la creatividad, la actitud innovadora y emprendedora.
Preguntar es una técnica de comunicación que sirve para obtener y clarificar datos.
                                                  Las preguntas sirven para recibir información, comparar realidades, descubrir limitaciones y desvelar contradicciones.
Hay varios tipos de preguntas, resaltamos las siguientes:
  1. Abiertas, son aquellas que no se pueden contestar con un si o un no, invitan a la reflexión y a que el interlocutor se exprese ampliamente.
  2. Cerradas, por contra, son las que se puede responder con si o no. Nos ofrecen poca información y no dan lugar a la reflexión. Sin embargo, son valiosas a la hora de confirmar cuestiones.
  3. Circulares, son aquellas que crean conexiones entre las personas, crean conexiones en el tiempo enlazando pasado, presente y futuro. Estimulan que las partes «miren» desde otras perspectivas, están ideadas para revelar las relaciones (diferentes) y las diferencias entre relaciones (Bateson, 1972). Se trata, típicamente, de preguntas en las cuales uno de las personas  es invitada a describir la relación entre otros dos sujetos.

Si en entregas anteriores comentamos la importancia de la escucha, la pregunta se convierte en su «pareja ideal» y juntas fomentan habilidades relacionales y comunicativas.

A continuación algunos hábitos equivocados a la hora de formular preguntas:
1. Responder tus propias preguntas, sin esperar la respuesta del interlocutor (aquí no habría lugar al diálogo).
2. Repetir y reformular permanentemente tus propias preguntas, sin dar cabida a que el interlocutor intervenga.
3. Plantear varias preguntas al mismo tiempo.
4. No dar tiempo para pensar una respuesta, esperar una respuesta inmediata. De esta manera no se promueve la reflexión.
5. Hacer preguntas que ya contienen la respuesta. Se suelen terminar con ¿verdad?. De esta manera se dirige al interlocutor a la respuesta que tiene que dar.

6. Plantear muchas preguntas cerradas, da sensación de interrogatorio

Se trata de fomentar la comunicación de generar diálogo, conversación entre dos o más personas.

Esperamos os sea útil. La semana que viene otro post de Herramientas Vitales.

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